Que tu vivienda esté aislada de manera correcta es esencial para que el sistema de refrigeración trabaje correctamente. Si no lo está, el calor se colará en la vivienda, por ventanas y puertas y el fresco que pueda emitir un sistema de refrigeración se escapará con facilidad.
Puedes optar por solicitar un certificado de eficiencia energética, en él, se refleja el nivel de aislamiento de los edificios y viviendas a través de una letra, que va de la A a la G. La A se otorga a las casas y hogares con mayor eficiencia energética, es decir, con mayor aislamiento térmico y la G, a los edificios más viejos y mal aislados.
Si tu hogar es muy eficiente en cuanto a energía y está muy bien aislado, seguramente no necesites un sistema de refrigeración tan potente como si no lo está.
Estos sistemas de refrigeración son los más sencillos y no necesitan obra para funcionar, porque no tienen una unidad fija en el exterior.
Se trata de un tipo de sistema no tan potente como los fijos, porque su alcance es bastante limitado. No es aconsejable para climas muy cálidos ni para viviendas con un aislamiento pobre. Aunque puede ser una buena opción para viviendas temporales, como viviendas de vacaciones.
La ventaja del aire acondicionado portátil, es que es bastante asequibles. Y es importante no confundirlos con los ventiladores que solo sirven para mover el aire, es decir, no lo refrigeran.